¿SERÁ QUE LOS CAJONINOS SOMOS SOCIALMENTE “recelosos” Y POLÍTICAMENTE “desconfiados”?

(Por Jorge Misael Gutiérrez)
Desde que llegué a esta zona (12 años en Las Vizcachas y 15 en El Canelo), no ha dejado de sorprenderme el nivel de suspicacia que existe entre las comunidades y la forma sarcástica en que mucha gente se refiere a los “políticos”.
Me resulta contradictorio lo primero, ya que este pueblo se ha modelado bajo el influjo del turismo en la necesidad de cautivar a los que vienen para que vuelvan. Es más, la fisonomía del paisaje invita a presumir que somos altivos, potencialmente alegres y no belicosos. Ausente de nuestras pequeñeces, el viajero suele maravillarse por lo que ve, sin tomar plena conciencia del descuido ecológico que existe, de la tremenda pobreza escondida entre cerros y barrios y del patrimonio que se diluye por falta de recursos. Sólo se resienten cuando retornan y se dan cuenta de la vía estrecha mal tenida y de las largas filas durante los fines de semana.
Sin embargo, nosotros estamos aquí y no podemos engañarnos. Sonreímos al paseante, pero nos cuesta acoger al que reside. No sé con qué derecho, por ejemplo, algunos se dan el lujo de discriminar a los nuevos, como si la antigüedad y el “apellido”, confiriera algún derecho sacrosanto. No nos damos cuenta que por encima de nuestras rencillas, el cajón es sustraído desde sus raíces, para servir a los intereses de los más poderosos.
Me resulta inconsecuente lo segundo porque la crítica a la “vieja política” no va acompañada con una práctica contraria. ¿CUÁNTO TIEMPO LLEVAMOS ELIGIENDO AUTORIDADES POLÍTICAS QUE AL FINAL RESULTAN MÁS DE LO MISMO?
Todos sabemos que el municipio es una instancia necesaria, pero también percibimos que ahí se roba, se abusa y se corrompe. CON EL FAVOR DE LA AUTORIDAD, EMPRESAS EXTRACTIVAS Y DEL AGUA, SE HAN HECHO DOBLEMENTE RICAS SUCCIONANDO NUESTROS RECURSOS SIN QUE los de arriba DIGAN NADA. Sin embargo, seguimos eligiendo a los mismos con otros nombres, tal vez con otros sellos, pero al final, el mismo estiércol. ¿Qué dice el candidato o la candidata X sobre estos temas? ¿Cuáles son sus propuestas sobre pobreza y marginalidad y cuál es su plan para ir en ayuda a los más afectados por la pandemia?
Entonces ¿cuál podría ser una práctica contraria? No veo otra que la PARTICIPACIÓN. Pero no aquella que te invitan para escuchar un zoom, para aplaudir a un candidato o candidata o para tapar la mugre que hay detrás de los negociados que se hacen en el nombre de todos.
La participación es aquella en que tú y yo nos dignificamos en nuestras organizaciones. Nos reconocemos como personas con derechos y deberes y nos decidimos a actuar juntos para llevar a la práctica los proyectos de la comunidad. No se trata sólo de abominar de la clase política que nos dirige, sino también de asumir nuestra calidad soberana que evite que los más vivos nos manipulen.
Fíjese que interesante hubiera sido que un PROGRAMA COMUNAL PARA SAN JOSÉ DE MAIPO hubiera sido construido con las comunidades. Que cada organización social hubiera emitido su opinión y que las propuestas para el nuevo municipio hubieran resultado de este diálogo ciudadano.
Imagine que al término de ella los candidatos se hubieran comprometido con dicho programa y hubieran acordado un proceso transparente de “primarias” para llevar a UN SOLO CANDIDATO (A) DENTRO DEL MUNDO PROGRESISTA DE LA COMUNA.
ME CONSTA QUE ESTE ESFUERZO UNITARIO SE HIZO, PERO NO TRASCENDIÓ. Al final primó lo de siempre: el espíritu de secta, los egos desenfrenados y la miopía de las camarillas. ¿Habrá que dejar las cosas como están y conformarnos con este vaticinio? No creo. Cualquiera que resulte electo o electa, deberá enfrentarse al escrutinio crítico que se abrió a partir del estallido social. TAL VEZ SOMOS CELOSOS Y DESCONFIADOS, PERO, NO ESTÚPIDOS. La pandemia nos obligó a unirnos y a ser solidarios. Ahora sólo necesitamos articularnos y es lo que haremos al calor del debate por la nueva constitución que regirá los destinos de Chile. Si la clase política cree que la “cocina” está lista para el bollo, se equivoca. Una nueva generación de voces se alzará emancipada para construir una comuna más justa y digna.

Comentarios

  1. Jorge y Sergio, aplaudo su nuevo de opiniones. La verdad es que nadie podría discutir que vivimos en una comuna tremendamente compleja y diversa, en cuanto a identidades, dadas por la geografía y actividades de sus diferentes sectores, tradiciones, así como nuevas tendencias y aportes culturales, problemáticas, etc … Sin duda que hacerse cargo de situaciones estructurales demanda una gran capacidad de gestión de recursos, como lo sería mejorar la conectividad (transporte, internet, mmcc, caminos de acceso), el desarrollo del turismo, los servicios de salud, oficinas públicas, etc.. Por eso, es que habría que mirar la capacidad y el real espíritu o vocación de servicio público de las futuras autoridades. No obstante será muy necesario también prepararnos para lo nuevo, una sociedad más moderna, empoderada, participativa, solidaria. Tenemos varios ejemplos en otras regiones de nuestro país, de Pueblos Turísticos que han desarrollado economías más sustentables, unidos por un interés comunitario y no necesariamente personal. Cuando los representantes tienen intereses mezquinos,optan por «dividir para gobernar». Por el contrario, otr@s dialogan con sindicatos y organizaciones, que agrupen a importantes sectores de la población, sin temor, sino más bien con el ánimo de enfrentar las dificultades y de salir adelante.
    Queda mucho por hacer, recuperar el tejido social y trabajar tod@s activamente por nuestro Cajón del Maipo,dede lo que cada cual sabe hacer y aportar, unid@s, porque lo anterior ya no funcionó…❤️

  2. Estimado Jorge, yo nací en San José de Maipo, donde viví hasta que tuve que emigrar a Puente Alto para poder seguir estudiando. En aquellos años no había escuela para estudios secundarios. Esta es una región bastante peculiar. Se formó como región minera; minas que fueron explotadas por familias extranjeras. Los diversos gobiernos derechistas repartieron tierras a los suyos, creando fundos y sistema de caciques. Esa es su historia. La lucha por el agua ha sido desde siempre la confrontación entre ciudadanos. Hoy han desaparecido diversas fuentes de agua. Diversos esteros ya no existen. El río Maipo aun sirve de regadío a muchos sectores…pero hasta cuando? Su preocupación es justa, pero no será escuchado por los habitantes del Cajon. Siempre recuerdo la sabia frase de Platon, » La causa de todos los males es la ignorancia», no la suya! pues usted es hasta ahi conciente, sino la de los habitantes de esa region…

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