Por: Francisco Garrido
Bach. en Filosofía PUC
Una decisión que debe poner en el centro el deporte, la transparencia y el interés de la comunidad.
La construcción del futuro estadio municipal representa una oportunidad importante para San José de Maipo. No se trata solamente de levantar una infraestructura deportiva, sino de crear un espacio de encuentro para nuestros niños y jóvenes, los clubes deportivos, las familias, las personas mayores y toda la comunidad del Cajón del Maipo.
Sin embargo, junto con pensar en su construcción, debemos preguntarnos cómo lo vamos a administrar, financiar y mantener en el tiempo.
Una de las alternativas que podría evaluarse es la creación de una Corporación Municipal de Desarrollo Local que asuma la administración del recinto. La propuesta merece ser analizada con seriedad, considerando tanto sus posibles ventajas como los riesgos que implica.
Una corporación especializada podría permitir una gestión más dedicada, facilitar convenios con empresas e instituciones, captar recursos para actividades deportivas y organizar campeonatos, escuelas formativas y eventos. También podría contribuir a dar continuidad a una política deportiva que trascienda los cambios de administración municipal.
Pero ninguna de estas ventajas está garantizada por el solo hecho de crear una nueva institución.
Una corporación requiere financiamiento, personal, administración, contabilidad y mecanismos de control. Si los ingresos propios no son suficientes, el municipio podría verse obligado a financiar tanto el funcionamiento del estadio como la estructura administrativa creada para gestionarlo. Por eso, antes de tomar una decisión, resulta indispensable comparar los costos de esta alternativa con los de una administración municipal directa.
Existe, además, una cuestión fundamental: la transparencia. La separación entre el municipio y una entidad con personalidad jurídica propia exige especial claridad respecto de quién toma las decisiones, cómo se utilizan los recursos y de qué manera se rinden cuentas a la ciudadanía. La creación de una corporación no debe convertirse en una forma de alejar la gestión del escrutinio público.
Tampoco podemos olvidar el propósito esencial del recinto. El estadio debe estar al servicio de la comunidad y no exclusivamente de quienes tengan mayores posibilidades económicas para utilizarlo. Los clubes locales, las escuelas, el deporte femenino, las actividades para niños y jóvenes y los programas para personas mayores deben contar con reglas de acceso claras y equitativas.
En este sentido, una eventual corporación tendría que disponer de estatutos y reglamentos que aseguren una gobernanza plural, prevengan los conflictos de interés y establezcan obligaciones concretas de transparencia y rendición de cuentas.
La legislación chilena contempla la constitución de corporaciones y fundaciones sin fines de lucro para determinados fines de desarrollo comunal y promoción deportiva. Sin embargo, la viabilidad jurídica de una entidad con el objeto propuesto, sus atribuciones y la forma en que podría recibir la administración del estadio deben ser examinadas por los equipos jurídicos competentes antes de adoptar una decisión.
También existe una alternativa que merece consideración: mantener la administración en manos municipales, incorporando mecanismos formales de participación de los clubes deportivos y las organizaciones comunitarias. De esta manera, se podría fortalecer la colaboración ciudadana sin crear necesariamente una nueva estructura institucional.
Por eso, antes de resolver, sería razonable solicitar un informe jurídico, elaborar un presupuesto comparativo de al menos cinco años y establecer una proyección realista de los costos de operación, mantención, seguridad y programas deportivos. A ello debería sumarse un reglamento público de uso, tarifas y prioridades para las organizaciones locales.
La discusión no debiera reducirse a estar a favor o en contra de una corporación. Lo importante es determinar qué modelo ofrece mejores garantías de eficiencia, transparencia, participación y sostenibilidad financiera.
El futuro estadio debe ser un patrimonio deportivo de todos los habitantes de San José de Maipo. Su administración tiene que responder al interés general, asegurar un acceso equitativo y ofrecer resultados concretos a la comunidad.
Antes de crear una nueva institución, debemos tener claridad sobre sus objetivos, sus costos, sus responsabilidades y los beneficios que aportará.
Porque construir el estadio será un logro importante, pero administrarlo bien será el verdadero desafío.





